lunes, 13 de julio de 2009

CASA GUERRERENSE

EVENTO POÉTICO MUSICAL

Todo un acontecimiento poético musical resultó la presentación de poesías y trovas, por la declamadora Blanquita Reina “La Gaviota”, y el bohemio de la guitarra Sergio Fernando.

El citado evento se llevó a cabo en jueves 9 del presente mes, en la sede de la “Casa Guerrerense”, en Coyoacán, D. F.

Cabe destacar que el público ahí reunido compartió con emoción este programa literario musical, donde magistralmente fueron declamadas poesías de autores costeños; y desde luego, las interpretaciones de nuestro amplio acervo musical.

Para Blanquita, Sergio Fernando y los organizadores:

¡Muchas felicidades..!

Julio del 2009

domingo, 12 de julio de 2009

VERSOS COSTEÑOS

Expresión Poética y Popular de la Costa Chica

Baltasar A. Velazco García, es un prolífero trovador “chilenero” de la Costa Chica; y de su extensa recopilación y de su propia autoría, entregamos a los visitantes de este portal algunos de los versos que da a conocer en su obra “Antología de Versos Costeños”.

Este compositor pinotepense nos dice: “Los versos representan una tradición muy arraigada entre los habitantes de la Costa Chica de Oaxaca y de Guerrero, y con cuya práctica desfogan gran parte de su agresiva idiosincrasia.

A diferencia de los versos de otras áreas, los de la Costa Chica se caracterizan por sus textos llenos de fanfarronería, de machismo, de picardía, de doble sentido, de amor, de despecho, etc.” A continuación damos a conocer algunos de su compilación:

Soy de puro Costa Chica
donde reinan los quereres;
donde los hombres ¡son hombres!
y las mujeres ¡mujeres!
donde no nacen maricas
y los que nacen, se mueren.

Desde que vivo en el mundo
no he visto “conformidá”;
sólo los palos del monte
viven en plena “amistá”;
cuando cae uno sobre otro
no dicen: hazte pá llá!

Hasta la barranca se oyen
los gritos del calzón verde;
la mujer cuando es celosa
hasta la cola se muerde.

En las ramas de un mastuerso
vino el aire y me torció;
hay días que me tuerzo, tuerzo,
hay días que ya me torcí;
ora para destorcerme,
solo torciéndote a ti.

En lo “jondo” de la mar
lloraba una tortolita;
y le contesto el “gorrión”
no llores, prima hermanita,
que la mancha de un amor
con otro nuevo se quita

Cupido con su guitarra
me tocó un “valse” de amor;
yo no siento la cautela
pero si me da dolor;
que hayas cambiado canela
por cáscara sin olor.

En las medianías del mar
cupido le dijo a venus;
ya viste relampaguear
ahora te faltan los truenos;
de un rayo te escaparas
pero de mi… lo veremos.

Me gusta pescar con flecha
porque la flecha varea;
la mujer cuando es bribona
no se le quieta la idea.
es como vaca mañosa
la que no rompe, saltea.

Ya no te quiero, ya no,
porque eres como la cera:
te derrites con el sol
y te pegas con cualquiera

Florecita de aquel bocote
más blanca por todosantos
nunca me verán tus ojos
derramar por ti algún llanto
¡ya estará jabón de olor
ni que perfumaras tanto!

Me subí en un alto espino
a “cortá” una varazón;
yo pensé que eras muy hombre
porque te vi con calzón;
pero eres un sinvergüenza,
no sabes tu obligación.

Cómo me gusta Francisca
la sobrina de don Diego;
por que cuando la enamoro
me dice que luego, luego;
cuando ella se pone bizca,
yo me estoy poniendo ciego

Para mejorar mi vida
me enamore de la muerte;
y corrí con tanta suerte
que hasta la hice mi querida;
ora me siente más fuerte
porque la tengo parida.
¡y de varón!

Ella se llama, se llama,
y yo me llamo me llamo;
ella por mi se anda se anda,
yo por ella me anda “me ando”.

Para que veas que te “quero”
te voy a hacer un letrero;
este corazón es tuyo
enciérralo en tu potrero;
ponle tranca de caoba
porque esa madera es dura;
que este corazón ya le anda
porque nos arregle un cura.

Voy a buscar una dama
que a diario me este cuadrando;
que tenga el empeine alto
para estárselo palmeando.

Pinotepa de don Luis
¡que bellas son tus mujeres
de tu suelo es la trigueña
que me robó mis quereres.
las pochotas que te adornan
y tu tradición no mueren


Fuente:
Velazco García Baltazar Antonino, “Antología de Versos Costeños”. Edición particular, 2003, Pinotepa, Nal. Oaxaca, México.
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viernes, 10 de julio de 2009

LOS MIXTECOS

(Resumen)
JAIME LÓPEZ JIMÉNEZ

Nombre.- Los mixtecos se llaman así mismos en su idioma Nuu Savi, que traducido al español significa: “Pueblo de la lluvia”. Los nahuas llamaron a esta región Mixtlán: “Lugar de nubes” o Mixtecapan: “País de los mixtecos”. Los españoles, desde su llegada en el siglo XVI le llamaron simplemente La Mixteca.

Localización.- La mixteca se localiza entre los 97 y 98°30’ de longitud oeste y los 15°45’ de latitud norte, con una superficie aproximada de 40 000 km2, abarcando parte de los estados de Guerrero y Puebla, y en una área mayor, el estado de Oaxaca.

La población mixteca de Guerrero se localiza en la parte alta de la Región Montaña, donde conviven con nahuas, tlapanecos y mestizos. Su población se extiende también a comunidades de la Costa Chica y entre los municipios de población mixteca destacan; Ayutla de los Libres, San Luis Acatlán, Tlacoachistlahuaca, Igualapa y Xochistlahuaca. Los demás municipios poseen población en menor porcentaje.

Antecedentes históricos.- La lectura de los códices, estudios arqueológicos y lingüísticos, han determinado que los vestigios más antiguos acerca de la ocupación de La Mixteca Alta, se inició aproximadamente 700 años antes de la era cristiana.

Es posible que el área en que viven los mixtecos en la parte oriental del actual estado de Guerrero, fuera una zona anexa a la antigua Mixtecapan en el estado de Oaxaca.

Los antecedentes históricos de La Mixteca cuentan con dos fuentes: en primer lugar sus propios códices ( Víndobonensis, Nuttall, Bodley, Selden, Rollo Selden, Teozacualco y Nativitas) y documentos que sin ser mixtecos, tratan sobre temas de la región, incluyendo la tradición oral recogida durante los siglos XVI y XVII.

Lengua.- Las lenguas indígenas de México, están agrupadas en familias y éstas en troncos lingüísticos. El mixteco pertenece al grupo macro otomangue, subgrupo otomangue, rama mixteco-popolocana, familia amuzgo-mixtecana y está emparentado con los idiomas cuicateco, triqui y amuzgo y un poco más alejado del popoloca, el ixcateco, el chocho y el mazateco.

Artesanías.- Sus trabajos en piedra y en diferentes metales nunca fueron superados. Entre sus especialidades se podían citar los mosaicos de plumas, la alfarería polícroma decorada, el tejido y bordado de telas; y sus miembros fueron los artesanos más famosos de Mesoamérica.

Organización social.- En La mixteca la familia es básicamente nuclear, con apego patrilineal, aunque el factor migratorio ha influido en la reagrupación familiar, pues los hombres pasan largos periodos fuera de la casa.

A mediados del siglo pasado, las mujeres mixtecas no usaban prenda alguna en la parte superior del cuerpo; y a cualquier edad, mostraban públicamente sus pechos desnudos. Últimamente tanto las autoridades educativas como las iglesias han hecho campañas para que las mujeres mixtecas usen una especie de mandil para cubrir el torso desnudo.

Fiestas.- Hay fiestas civiles relacionadas con el ciclo de vida: bodas, bautizos y funerales; o bien, con el calendario religioso. Las fiestas patronales son las más importantes en cada pueblo, aunque algunas son de carácter general en la región, tal es el caso de Año Nuevo, la Candelaria, Carnaval en Semana Santa, la Santa Cruz, Todos Santos, Posadas y Navidad. Asimismo, destaca el día dedicado a San Marcos, celebrado por todos los pueblos mixtecos.

Hasta la próxima..!
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Fuente:
López Jiménez Jaime, “Grupos Étnicos de la Costa Chica”, Editorial Lama, Chilpancingo, Guerrero, México, 2007.

lunes, 6 de julio de 2009

PIEDRA LABRADA

Zona arqueológica

JAIME LÓPEZ JIMÉNEZ

La población de Piedra Labrada, está ubicada al sureste de la cabecera municipal Ometepec, estado de Guerrero, México; y a 6 kilómetros de la misma. Tiene una altitud sobre el nivel de mar de 230 metros, con una población de 250 habitantes, siendo éstos mestizos.

Se tiene la certeza que sus primeros pobladores fueron los chatinos, procedentes del suroeste del estado de Oaxaca; región que comprende Jamiltepec, Juquila, Sola de Vega y Puerto Escondido, mismos que se establecieron en ese lugar. Posteriormente arribó a esta población, un grupo étnico del pueblo zapoteca.

Como antecedentes, el pueblo zapoteca se ubicó a partir del siglo VI a.C. en la Sierra Valle Central y parte del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. Recibieron influencia de los olmecas, los creadores de la cultura madre que floreció en Veracruz, Tabasco, Oaxaca y Guerrero.

El auge de la cultura zapoteca fue del siglo 100 al 800 después de Cristo, periodo que coincide con el esplendor de Teotihuacan; y se consolida con la presencia zapoteca en Yagul, Zaachila, Huajuapan de León, Juchitán, misma Piedra Labrada; y lugares situados en los estados de Puebla y Guerrero.

Fue Monte Albán, el centro ceremonial de los zapotecas, hay centenares de estelas con inscripciones de esa cultura, llamadas “Los danzantes”; muy semejantes a los “Gemelos” o “Jorobados” que tenemos en Piedra Labrada; pues además de Cocijo, Dios de la lluvia, se adoraba a la pareja de dioses creadores llamados Pitao Cozaana y Pitao Nohuichana, representación de la dualidad que también aparece en otras regiones de Mesoamérica.

La decadencia zapoteca comienza cuando fueron dominados por los mixtecos, ocupando su principal centro ceremonial, Monte Albán.

Por otra parte, Piedra Labrada está considerada por algunos investigadores, como el Centro mayor ceremonial, en torno al cual figuran otras poblaciones de la región con vestigios de culturas prehispánicas, entre ellas: Las Iguanas, Comaltepec, El Terrero, Cruz de Corazón, Cerro Grande, Cerro de la Hierba Santa, e Iglesia Vieja (calzada que inicia desde la Colonia Hidalgo hasta Zacualpan); y Cochoapa.

Es de tomarse en cuenta según versiones, que los centros ceremoniales se establecían en las cordilleras, siguiendo la dirección del sol, de cerro a cerro. La cordillera a la que corresponde Piedra Labrada, la conforman los cerros de Zonapila, San Juan Cacahuatepec, del estado de Oaxaca; continuando con Huajintepec, hasta el cerro de Huixtepec, concluyendo con el lomerío de El Terrero, estado de Guerrero.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia, tiene documentos muy importantes de investigación, como catálogos con fotografías, inventarios y descripciones sobre las piezas arqueológica de Piedra Labrada. Además, sugiere la construcción de un Museo de Sitio, que implicaría la reubicación de la comunidad, ya que ésta se establece sobre las mismas ruinas.
Por otro lado, los propios habitantes de la comunidad están de acuerdo en el estudio, rescate y mantenimiento de la zona arqueológica. Aparte de que, ellos tienen un fuerte sentimiento de pertenencia de la misma.

Hay algunos estudios sobre Piedra Labrada, como es el caso de Román Piña Chan, que en los años 60 publicó el artículo “Algunos sitios arqueológicos de Oaxaca y Guerrero”, en la Revista Mexicana de Estudios Antropológicos. Así también el investigador Rubén Manzanilla López, quien realizó un amplio estudio sobre los petrograbados del lugar en 2002. No hay antecedentes de sus publicaciones. Desafortunadamente muchos estudios publicados en periódicos, revistas o libros, carecen de las fuentes de información; muy necesarias para investigaciones más profundas.

Es preciso elaborar un plan de trabajo, que contemple la difusión al patrimonio cultural de la región Costa Chica, para captar y dar atención a turistas e investigadores, procurando así, que la zona arqueológica de Piedra Labrada se incorpore al corredor turísticos de nuestra entidad, coparticipando en este caso, los gobiernos de carácter federal, estatal y municipal.

Piedra Labrada ha adquirido oficialmente según el INAH, el rango de Centro Histórico, por que así lo sostiene su propia arquitectura.
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Julio del 2009

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miércoles, 1 de julio de 2009

JOSÉ AGUSTÍN RAMÍREZ ALTAMIRANO

Canta-autor y maestro

JAIME LÓPEZ JIMÉNEZ

José Agustín Ramírez, nació el 11 de julio de 1903 en Acapulco, Gro. Fueron sus padres los maestros José Ramírez Pérez y Apolonia Altamirano Victoria. Su casa se ubicó en la calle del Telégrafo, ahora Francisco I. Madero, muy cerca del edificio que albergó buen tiempo a la Escuela Secundaria No. 22 –hoy primaria Manuel M. Acosta-; muy cerca también de la casa donde funcionaba la imprenta de Deco Pintos; y para ser más exactos en el edificio del Hotel Santa Cecilia.

Desde muy pequeño, junto con sus padres se trasladó a San Jerónimo, Costa Grande, donde nacieron sus demás hermanos. A los 16 años viajó a la ciudad de México, para inscribirse en la Escuela Nacional para Maestros. Después de concluir sus estudios, inició el ejercicio magisterial en el Estado de Tamaulipas, donde conoció a Lorenzo Barcelata con quien integró el grupo “Los Trovadores Tamaulipecos”.

Posteriormente recorrió varios lugares del Estado de Guerrero como maestro de grupo, director de escuelas, Inspector escolar y finalmente director de educación federal en la entidad. Fue así como, en su recorrido por Costa Chica y siendo maestro en Ometepec, le cantó a este “Bello Nido”, a San Marcos, Azoyú y a Juchitán.

Después de abandonar la docencia formó el quinteto “Cancioneros Guerrerenses”, integrado por José Nava, Leonilo Calvo, Adolfino Vázquez, Guillermo Acevedo y Humberto Miranda Fonseca.

Sus principales creaciones fueron: María Elena, Mañanitas costeñas, Por los caminos del sur, Acapulqueña, El toro rabón, Ometepec, Caminos de Chilpancingo, Caleta, Linaloe, Atoyac y otras tantas inéditas que se cantan en diferentes partes del Estado.
Ya en el año de 1940 su aureola brillaba; y don Margarito Gómez Maganda habría de describir el talento de este gran guerrerense de la siguiente manera:

“Agustín Ramírez, hijo eminente de Guerrero, ha recogido con la magia de su temperamento artístico la magia emocionante del Sur. En el sur nació artista y en el sur está su fuente, la fuente de sus composiciones y la fuente de su inspiración, “Por el campo del sur, vámonos para Guerrero…”, comienza una de sus piezas, como un retorno a la fuente. Ir al origen tras haber arrancado al origen el milagro de su excelsitud, es ser leal al tema y al latir del sueño inolvidable.

Partida y retorno, se sienten aquí al modo de partida a la celebridad y retorno con alforjas de laureles. En la chilena exhibe Guerrero toda su alegría, el cimbrar todo de su ser. ¿La danza sugiere la música o ésta la danza? No nos detendremos a averiguarlo. El caso es que en nuestro Estado se revela el imperio de la danza por el imperio de su fuerza vital. Y la chilena es danza en que se vigoriza la existencia guerrerense más que en otra expresión rítmica. Danza y Música, cualidad que se unifica al conjuro de la vida suriana, han hallado en la musa de Ramírez su más alto exponente, su más delicado y, a la vez, su más auténtico creador. Que lo digan la “San Marqueña”, “Ometepec” y “Acapulqueña” que revelan el alma de nuestras costas.

La chilena es para el son de Agustín Ramírez; y Ramírez para el son de la chilena. Una dualidad tan bien unificada, inseparada, soldada al destino del folklore guerrerense. La mujer y el hombre del sur destacan su inquietud en el ritmo brioso del zapatear de la chilena, que se alienta superiormente con el fuego del trópico vibrante. Así es la principal danza de Guerrero, así el temperamento de sus habitantes, así su música y así Agustín Ramírez.

Y, como aureola que ilumina la dulce lumbre del suriano y las bellas creaciones de Ramírez, están “Caleta”, la coqueta canción que un día susurró a la imaginación del compositor, el misterio azul de sus ondas; “Camino de Costa Grande”, flora y fecundidad en melodías; “Atoyac”, histórica, canto y música que amalgama el arrojo libertario de Guerrero…”

Finalmente, José Agustín Ramírez fallece en la ciudad de México, el 13 de septiembre de 1957, siendo gobernador del estado el general Raúl Caballero Aburto, quien se interesó en traer sus restos al puerto de Acapulco, con los honores y homenajes tanto del gobierno estatal como de su pueblo. Fue sepultado en el panteón municipal; y el mes de septiembre de 1989 sus restos fueron trasladados a la Rotonda de los Hombres Ilustres de Acapulco.

Me permito concluir, con un bello soneto de Juan García Jiménez y que a la letra dice:

Dolencia por José Agustín Ramírez
(A la memoria del inspirado músico guerrerense, que enriqueció el folklore mexicano con sus bellas canciones. 1957)

Era septiembre azul… ¡y te morías..!
¡Qué 13 de septiembre en desconsuelo!:
los Niños Héroes y la Patria en duelo
arropando a tu muerte en armonías…

Los próceres, ayer…Tú, en estos días…
Héroe de la canción, alma sin velo…;
llanto que lleva a la guitarra un cielo,
empapado en fragantes lejanías…

El dolor…el amor… ¡Todo lo hubiste!
José Agustín Ramírez: canción triste
que en las noches de ensueño se dilata…;

Al perderse tu voz en el camino,
ya no hay novia en el quiosco pueblerino…¡
Guerrero se quedó sin serenata…!

Julio del 2009

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lunes, 29 de junio de 2009

LOS AMUZGOS

(Resumen)
JAIME LÓPEZ JIMÉNEZ

INTRODUCCIÓN.- Dentro del mosaico étnico en los estados de Guerrero y Oaxaca, el grupo amuzgo es del que menos información histórica, cultural, económica y política se tiene. Escasos son los investigadores o historiadores que hayan hecho un análisis serio y con rigor científico de este pueblo, dando a conocer las fuentes o antecedentes de sus publicaciones, sean libros, revistas o periódicos, como lo señala Miguel Ángel Gutiérrez Dávila. Sin embargo, de lo que se ha recogido se presenta a los lectores de esta página, el siguiente esbozo.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS.- No hay antecedentes reales y creíbles, acerca de los antiguos pobladores de la región que actualmente ocupan los amuzgos. Hay versiones encontradas en cuanto a su origen; pues se dice que llegaron del norte junto con los mixtecos, siguiendo la ruta del Pánuco, según Bernardino de Sahagún. Algunos cronistas o investigadores manifiestan, que formaron parte de aquellas milenarias peregrinaciones que se desplazaron desde lejanas latitudes de Indonesia según Andrés Fernández Gatica. Hay también quienes consideran que son descendientes de los olmecas.

Otros afirman que emigraron del continente sudamericano como Gay y Burgoa. Bartolomé López Guzmán, agrega algo más: que los amuzos provienen del mar, de algunas islas, o “las tierras de en medio” Ndyuaa xenncue; y se introdujeron a la zona costera del Pacífico a la altura de los actuales límites de los estados de Guerrero y Oaxaca.

Francisco Vázquez Añorve y Epigmenio López Barroso, coinciden en que los amuzgos huyendo de la explotación de los mixtecos y nahuas, emigraron al territorio colindante de los ahora estados de Guerrero y Oaxaca, entre el siglo I y III de nuestra era; para establecerse definitivamente en la región que hoy ocupan.

El territorio de dicha provincia fue conquistado primero por los los mixtecos; y posteriormente por los aztecas, que no pudieron tener un dominio completo sobre los amuzgos. Cuando los españoles llegaron a esta región, los pueblos amuzgos formaban parte de la provincia de Ayacaxtla, con capital en Igualapa, la cual se comprendía desde el tranquilo cause del río Ayutla, al oeste; y Malinaltepec al norte, hasta limitar con el océano Pacífico por el sur. Los amuzgos habitaban en los poblados de Xicayán, Ayotzinapa, Ometepec,Tlacoachistlahuaca, Xochistlahuaca, Cuautepec, Ayutla, Copala, e Igualapa, que ya se dijo era la cabecera.

TOPONIMIA.- En la Enciclopedia de los Municipios de México encontramos que: Amuzgo significa “en el o donde hay estaño”, se compone de Amuchilt: “estaño”; y co: “en”. El nombre original es amuchco. Otros dicen que significa escribientes o tenedores de libros, ya que cuando estuvieron bajo el dominio mixteco muchos de sus miembros fueron ocupados para realizar esa actividad. Según el almanaque de Oaxaca, el nombre correcto es amochco; y significa: “pueblo de los libros sagrados”. El término amuzgo antes de la conquista azteca, aún se conserva en el dialecto de los amuzgos y es: tsun-núa; que significa: tsun: “pueblo” y núa: “hiladores”. Pueblo de Hiladores.

LOCALIZACIÓN.- El territorio amuzgo se localiza al sureste del estado de Guerrero y al suroeste del estado Oaxaca, región Costa Chica. En el estado de Guerrero, tiene una superficie de 3,000 Km.², con una altura de 400 Mts. sobre el nivel del mar y se integran los pueblos de Xochistlahuaca, Tlacoachistlahuaca, Cozoyoapan, Zacualpan, Cochoapa, Cerro pájaro, Las minas, Cerro bronco, Guadalupe Victoria, Huajintepec, Huixtepec, Cruz verde I y II; y Cuadrilla nueva. Al suroeste de Oaxaca se encuentran los municipios de San Pedro Amuzgos y Santa María Ipalapa, con 184 Km². El territorio de los amuzgos de Oaxaca tiene una altura de 520 Mts. sobre el nivel del mar.

POBLACIÓN.- En los municipios de Ometepec, Tlacoachistlahuaca y Xochistlahuaca del estado de Guerrero, se tienen 31,919 habitantes amuzgos. En los municipios de San Pedro Amuzgos y Santa María Ipalapa del estado de Oaxaca existen 4,379, con un total de 36,298 habitantes amuzgos en ambos estados.

Hasta la próxima..!
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Fuente:
López Jiménez Jaime, “Grupos Étnicos de la Costa Chica”, Editorial Lama, Chilpancingo, Guerrero, México, 2007.


jueves, 25 de junio de 2009

RODRIGO TORRES HERNÁNDEZ

(Maestro, poeta y revolucionario mexicano)

Jaime López Jiménez

Rodrigo Torres Hernández.- Nació el año de 1885, en Ometepec, Costa Chica del Estado de Guerrero, México. Fueron sus padres Juan Alberto Torres, de Ometepec y María de Jesús Hernández, originaria ésta de Lo de Soto, Oaxaca.

En 1901, se inscribió en el Seminario de Chilapa, Guerrero, junto con sus paisanos Amado G. Sandoval Gil, Epigmenio López Barroso, Isaías Vázquez Añorve y Malaquías Valverde.

Dejó el seminario en 1905, para iniciar sus estudios en la Escuela Normal de Chilpancingo, Guerrero, viviendo en la casa del señor Carlos G. Gómez, quien fue su tutor. Esta persona inició la publicación de un tabloide llamado “Páginas del Alma”; y Rodrigo fue el pilar de la publicación, en cuando a redacción en general. Aquí comenzó a manifestar su numen literario.

De Chilpancingo, Rodrigo partió para la ciudad de México, donde se inscribió en la Escuela Normal para Maestros; apoyado por don Carlos G. Gómez, quien le consiguió una beca concluyendo así su carrera.

En 1912 salió a la luz la revista de corte nacional “Nosotros”, misma que en la sección literaria se publicaron trabajos de los mejores escritores nacionales, recibiendo la colaboración también, de maestros y estudiante de la Escuela Normal, entre ellos Rodrigo Torres Hernández.

En 1914, contrajo matrimonio, sin tener datos de la persona que unió su vida a la del poeta. En ese mismo año con los versos publicados en la revista y otros más, sacó a la luz su propio libro, “Por la Senda Sonora”. La crítica del momento lo recibió con beneplácito, augurando al autor un futuro luminoso en los terrenos de la literatura. En su estilo de poesía, influyeron notablemente tres poetas consagrados: Salvador Díaz Mirón (mayor influencia, forma y fondo), Rubén Darío (uso del endecasílabo) y Enrique González Martínez (sentimiento místico).

Rodrigo Torres Hernández, acostumbraba declamar a sus alumnos en las clases de Literatura Universal, este bello poema:

El pájaro que canta
“Es el pájaro que canta
dije una vez, madre mía,
y fue mi ventura tanta
que mucho hablaba y reía.
Y exclamó mi madre
inquieta: tú pareces un poeta.
¿Y qué es eso madre santa?
Ella me besó llorando
y me dijo suspirando:
¡Es el pájaro que canta!”

Sus biógrafos lo describen como una persona pequeña de estatura, tez de aborigen, frente muy amplia, los cabellos lacios peinados hacia tras y de mirada penetrante. Habitualmente se le veía aislado, triste, silencioso; sin embargo era espontáneo y pronto en manifestar algún interés, por el triunfo de algún compañero. Era a la vez sentimental e inteligente.

En la ciudad de México lo sorprendió el movimiento revolucionario que inició Madero, incorporándose Rodrigo al grupo zapatista.

Su contingente se instaló en Toluca y después en Cuernavaca, para así, desplazarse a sur del país. Desafortunadamente perdió la vida en una refriega que hubo en la inmediaciones de esta Ciudad, a fines del año de 1915. Precisamente los últimos poemas de Torres Hernández fueron siete sonetos fechados el 14 de mayo, el 16 de junio y el 6 de julio de 1915 en Cuernavaca, Morelos.

Bien escribió el también poeta Andrés Dávila López : “Su vida quedó trunca en todos sentidos, comenzaba a penas a desprender la savia creadora de un gran prospecto en los terrenos de la literatura universal. Fue una promesa malograda. En 1915 antes de morir, Torres Hernández ya era un poeta bien formado”.

Desafortunadamente las instituciones educativas y culturales a nivel nacional, estatal y municipal, no han rescatado, conservado y difundido la vida y obra de Rodrigo Torres Hernández. Aunque sorpresivamente en el municipio de Marquelia, Gro., rumbo a La Bocana, hay una escuela secundaria que lleva su nombre.

Hasta la próxima..! Junio del 2009
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