miércoles, 15 de diciembre de 2010

CUAJINICUILAPA: AFRICANÍA EN MÉXICO

DANZA de los diablos en Cuajinicuilapa.
(Foto: Jaime López Jiménez)


El nombre del municipio está formado por tres vocablos de origen náhuatl: Cuauhxonecuilli-atl-pan; cuajinicuil, árbol que crece a orillas de los ríos; atl que significa “agua”, y pan que quiere decir “en”; entonces Cuauhxonecuilapan significa “Río de los cuajinicuiles”.

El municipio de Cuajinicuilapa se halla en la Costa Chica de Guerrero, en el límite con el estado de Oaxaca, con los municipios de Azoyú, Ometepec y el océano Pacífico. Predominan en la región los plantíos de jamaica y ajonjolí; en la costa hay palmeras, milpas y hermosas playas de blanca arena. Es una sabana de terrenos planos y extensas llanuras, con un clima cálido donde la temperatura promedio anual alcanza los 30ºC.
Antes de la llegada de los españoles, Cuajinicuilapa era provincia de Ayacastla. A su vez, Igualapa fue la cabecera de la provincia hasta la Independencia y después se trasladó a Ometepec.

En 1522 Pedro de Alvarado fundó en el corazón de Ayacastla la primera villa española en Acatlán. En 1531 una insurrección tlapaneca ocasiona la huida masiva de los lugareños y la villa es paulatinamente abandonada. En ese siglo XVI la población indígena fue desapareciendo debido a las guerras, la represión y las enfermedades.

Los españoles, así, se vieron en la necesidad de buscar trabajadores de otras latitudes para seguir explotando las tierras usurpadas, dando inicio de esta manera a la trata negrera, que constituye uno de los hechos más crueles y lamentables de la historia de la humanidad.

A mediados del siglo XVI don Mateo Anaus y Mauleon, hidalgo y capitán de guardia del virrey, acaparó enormes extensiones de tierra en lo que fuera la provincia de Ayacastla, que comprendía por supuesto a Cuajinicuilapa.

La región fue convertida en un emporio ganadero que abastecía a la colonia de carne, pieles y lana. En esta época llegaron a la región varios negros cimarrones que buscaban refugio; algunos venían del puerto de Yatulco (hoy Huatulco) y de los ingenios de Atlixco; éstos aprovecharon lo aislado de la zona para establecer pequeñas comunidades donde pudieran reproducir sus patrones culturales y vivir con cierta tranquilidad lejos de sus crueles represores. En caso de ser capturados recibían un feroz castigo.

Las haciendas de esa época fueron verdaderos centros de integración étnica donde convivían, junto con los amos y sus familias, todos aquellos que se dedicaban al trabajo de la tierra, la vaquería, el curtido de pieles, la administración y la atención doméstica: españoles, indios, negros y toda suerte de mezclas.

Hacia 1878 se instaló en Cuajinicuilapa la casa Miller, que fue fundamental en el devenir de la región durante el siglo XX. La casa era una sociedad de los Pérez Reguera, pertenecientes a la burguesía de Ometepec, y Carlos A. Miller, un ingeniero mecánico estadounidense de origen alemán.

Los ancianos afirman que entonces “Cuajinicuilapa era un pueblo con apenas 40 casitas de zacate y techo redondo”. En el centro vivían los blancos comerciantes, quienes sí tenían casa de adobe. Los morenos habitaban puras casitas de zacate entre el monte, un redondito y a un lado un caidito para la cocina, pero, eso sí, un gran patio.

Danzas como la artesa, las chilenas, el baile de la Tortuga, los Diablos, los Doce Pares de Francia y la Conquista, son características del lugar. También son importantes las aportaciones relativas a lo mágico religioso: curar enfermedades, resolver problemas emocionales con el uso de amuletos, plantas medicinales, etcétera.

En Cuajinicuilapa se encuentra el primer Museo de la Tercera Raíz, es decir, de la africanía en México. El municipio cuenta con sitios de singular belleza. Cerca de la cabecera, a unos 30 km, está Punta Maldonado, pintoresco lugar de la costa, pueblo de pescadores con mucha actividad e importante producción pesquera.

En San Nicolás la gente es festiva, siempre hay pretexto para la fiesta, cuando no es la feria, es el carnaval, la boda, los quince años, el cumpleaños, etcétera. Los pobladores se distinguen por ser alegres y bailadores. Los “diablos” son sin lugar a dudas los que mayor presencia tienen.

Probablemente hoy no sea tan importante saber qué tan africana es la cultura de los nativos, sino entender lo que es la cultura afromestiza y definir sus aspectos determinantes como etnia viva, que si bien no tienen lengua y vestido propio, sí poseen un lenguaje corporal y simbólico que ellas y ellos utilizan como expresión comunicativa.
Se recomienda ampliamente visitar esta hermosa región de la Costa Chica de Guerrero, con sus bellas playas y su gente amable y trabajadora que siempre estará dispuesta a ayudar y a compartir.

SI VAS A CUAJINICUILAPA:
De Acapulco de Juárez se toma la carretera núm. 200 que va a Pinotepa Nacional. Después de pasar varios pueblos: San Marcos, Cruz Grande, Copala, Marquelia, Juchitán y San Juan de los Llanos, y de recorrer 207 km, por la misma carretera llegará a este pequeño pedazo de África y último poblado del estado de Guerrero que colinda con el estado de Oaxaca.

Nicolás Triedo

Fuente: http://www.mexicodesconocido.com.mx





lunes, 8 de noviembre de 2010

El Zapatismo en la Costa Chica


CONTINGENTE zapatista en la Costa Chica

JAIME LÓPEZ JIMÉNEZ



A principios del siglo pasado, en 1910, el general Porfirio Díaz llevaba más de 30 años en la Presidencia de México, mediante múltiples reelecciones. Ello provocó entre otros problemas, la existencia de grandes latifundios, consecuencia de las expropiaciones masivas propiciadas por las leyes promulgadas durante esa época. Esta fue la causa de la insurrección agraria en la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca, la cual constituyó uno de los primeros estallidos de violencia de los pueblos despojados de sus tierras comunales, y en contra de los terratenientes.

Uno de los inconformes a nivel nacional fue don Francisco I. Madero, quien pedía que terminaran las reelecciones del dictador y se convocara a elecciones donde se respetara el voto. Es así como el 5 de octubre de 1910, Madero lanzó el Plan de San Luís para tomar las armas, dando inicio el movimiento el 20 de noviembre del mismo año.

Entre los latifundistas en la Costa Chica tenemos a Antonio Reguera que acaparó la parte denominada La Calandria; José María Moctezuma: los terrenos de Banco de Oro; La Casa Miller: La Petaca, Cerro de las Tablas, Comaltepec, El Cuije, La Cañada de los Parajes, Tierra Blanca, San Nicolás y Cuajinicuilapa.

Otro de los acaparadores de terrenos comunales fue Juan Noriega, quien se adjudicó terrenos de Juchitán y Cenizas. Esto mismo sucedió con tierras comunales de Huehuetán, Igualapa, Azoyú, Minas, Tlacoachistlahuaca, San Luis Acatlán, San Marcos, Ayutla, Cuautepec y Cruz Grande que pasaron a manos de un reducido grupo de hacendados.

Ahora bien, cuando se inicia el movimiento maderista contra Porfirio Díaz, a los mismos terratenientes se les invitó para organizar las fuerzas armadas contra el dictador. Este grupo de revolucionarios en la Costa Chica, no tenía demandas agrícolas que defender, sin embargo se armaron y se lanzaron a la lucha solamente para proteger sus intereses como latifundistas y su fuero de ricos ganaderos.

La coordinación del maderismo en el Estado de Guerrero, comisionó para organizar la Costa Chica, a Ambrosio Figueroa, Mariano Romero y Manuel Centurión, quienes hicieron contacto directo con los hermanos Enrique y Pantaleón Añorve Díaz en Ometepec; y estos a su vez, reclutaron a más de dos mil elementos debidamente armados para iniciar la lucha.

Enrique Añorve Díaz comisionó a Manuel Centurión, para hacer proselitismo en Pinotepa Nacional, Jamiltepec, Cacahuatepec, Tapextla, Santo Domingo y Lo de Soto, de la Costa Chica de Oaxaca. Juan José Baños fue nombrado por Añorve como jefe maderista en esa zona, con sede en Pinotepa.

En el Estado de Guerrero se inicia la insurrección; y en Ometepec, fue tomada la plaza por los maderistas comandados por el Gral. Enrique Añorve Díaz, el lunes 17 de abril de 1911, a las 5.30 de la mañana. En este evento participaron rebeldes de toda la región, tanto hacendados como sus vaqueros, trabajadores y peones. Todos unidos a favor de la caída de Porfirio Díaz; y todavía no se tocaba el problema agrario.

El 10 de mayo de 1911, Enrique Añorve Díaz, Carlos Guerrero, Domingo Añorve e Isaías Vázquez Añorve, tomaron Acapulco, para después dirigirse a la toma de Chilpancingo e Iguala.

El 25 de mayo de 1911, el entonces Presidente Porfirio Díaz renuncia al cargo; y el 31 del mismo mes, parte a Francia en el buque “Ypiranga”.

A la renuncia de Porfirio Díaz, para los jefes maderistas la lucha armada había terminado con la caída del dictador; y Madero, al llegar a la Presidencia de la República planteó restituir las tierras mediante indemnizaciones legales, mientras que Emiliano Zapata exigía el reparto agrario de inmediato. Aquí es donde se dividen los revolucionarios del país y de la Costa Chica, pues los verdaderos campesinos pedían el cumplimiento de Plan de Ayala.

Mientras que a los maderistas de la Costa Chica, no les interesaba la causa zapatista, los seguidores del Plan de Ayala encabezados por Enrique Rodríguez de la Cruz de Igualapa, Vicente Reinoso de Huehuetán, Domingo Ortiz de Pinotepa; así como Nemesio Añorve de Tlacoachistlahuaca, Rogaciano Astudillo Rosas de San Luis Acatlán y Cristino Baños de Huixtepec, continuaban su lucha por el reparto agrario.

Los rebeldes zapatistas encabezados por los generales Manuel Reynoso, Néstor Adame y Palemón Orozco; y apoyados por Elpidio Cortez Piza y Ezequiel Olmedo, se concentraron y reorganizaron en Azoyú, desde donde planearon atacar a los terratenientes de Ometepec tomando la plaza el 8 de marzo de 1912, proveyéndose de víveres en las principales tiendas de la localidad ocupada.

En Ometepec, los zapatistas fueron recibidos con júbilo, música y cohetes por parte de sus simpatizantes, entre ellos los hermanos Juvencio, Enrique, Mauro y Prisciliano Reyes, Manuel Guillén, Bernardino Chupín, Macedonio Estrada, Mariano Camero y Ruperto Hernández.

El 11 de marzo de 1912, los maderistas se organizaron por parte de los terratenientes de Ometepec, para recuperar la plaza, perseguir a los zapatistas y destruir sus pueblos, como Huehuetán, Igualapa y Acatepec; destruyendo únicamente a Huehuetán. De esta manera, se iniciaron las pugnas entre zapatistas y maderistas en la Costa Chica.

El 22 de febrero de 1913 fue asesinado Francisco I. Madero, para sucederlo en la Presidencia de la República Victoriano Huerta y, posteriormente Venustiano Carranza. En este periodo, hay una intrincada y constante lucha entre maderistas y zapatistas en toda la nación y desde luego en nuestra costa, donde imperó el anarquismo y el desorden.

El 6 de enero de 1915, se creó la Ley Agraria, previendo la dotación de tierras a los campesinos, misma que expide el presidente Carranza en base a los postulados del Plan de Ayala. Lo anterior, provocó la reacción de los terratenientes; y tanto en la Costa Chica como en todo el Estado de Guerrero, se incrementaron las acciones bélicas entre ambos bandos.

El 5 de febrero de 1917, se promulga la nueva Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, por don Venustiano Carranza.

El 10 de abril de 1919 fue asesinado en Chinameca, Estado de Morelos, el general Emiliano Zapata, quien aportó con su Plan de Ayala, una tesis social que fue columna vertebral de la Revolución Mexicana, pues recordemos que toda revolución que en su plan de acción no contemple una reforma agraria, no es revolución social, sino un golpe de Estado.

Al triunfo del Ejército Constitucionalista y la implantación de la Reforma Agraria, el año de 1925 siendo presidente de la República el general Álvaro Obregón, decretó que las fuerzas armadas de la Costa Chica, entregaran sus armas, tocándole esta acción al general Enrique Rodríguez de la Cruz, quien entregó también las de sus adeptos; concluyendo con ello una etapa de abusos, crímenes y despojos injustificados.

El año de 1937, correspondió al general Lázaro Cárdenas como presidente de México, cumplir con los ideales de Emiliano Zapata dándole la tierra a quien la trabaja; y en nuestra región, entre los líderes agrarios que solicitaron tierras para los campesinos, tenemos a los siguientes:

Antonio y Federico Molina, Rómulo Rodríguez, Jesús Torres Díaz, Ruperto Hernández, Juvencio y Mauro Reyes, Hermelindo Prudente, Isaac García, Ignacio Piza, Rafael Cariño, Amado López Alarcón y Santa Cruz Lorenzo, entre los más destacados.

Además: José Montaño de Santa María, Joaquín Domínguez de Cochoapa, Rodolfo Ramos Añorve de Huajintepec, Ignacio Valtierra de Xochistlahuaca, Obdulio Zárate de Cuajinicuilapa y Arcadio Reyes Ibarra de la Colonia Hidalgo. Todos ellos asesorados por el general Nabor Ojeda Caballero, Epigmenio López Barroso y los hermanos Efrén y Amado Sandoval Gil.

En estos momentos históricos, el zapatismo dio paso al agrarismo, que fue un movimiento político y social, que exigió la organización y la división justa de la tierra.

Ya en la etapa actual, etapa de paz y de reconstrucción nacional, el zapatismo de la Costa Chica, de Guerrero y de México, se cristaliza en los postulados de la actual Constitución Política de la República, cuyos artículos 3, 27 y 123, le dieron al pueblo mexicano las herramientas legales para alcanzar un desarrollo sustentado en bien de la nación.

¡Hasta la Próxima..!
------
jailo38@yahoo.com


domingo, 17 de octubre de 2010

Reconocimiento de los Derechos del Pueblo Negro

POR EL RECONOCIMIENTO CONSTITUCIONAL DE LOS DERECHOS
DEL PUEBLO NEGRO EN MEXICO

PUEBLOS negros de la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca

ISRAEL REYES LARREA

José María Morelos, Huazolotitlán, Oaxaca17 de octubre del 2010.

Ante la nota que compartimos a continuación, me quedé un poco pensando si no es ya tiempo en que unifiquemos esfuerzos, voluntades, tiempos, y a una voz, exijamos hacer valido lo expresado en nuestra constitución mexicana, Si México es un país pluricultural, multiétnico, se deben garantizar los derechos constitucionales del Pueblo Negro en nuestro país. Sin duda alguna los esfuerzos que ha hecho la academia por visibilizar al pueblo negro es de gran importancia y desde la gran aportación del Dr. Aguirre Beltrán hasta la fecha, estudiosos del tema de la africanía han publicado diversos y valiosos documentos que dan cuenta de cómo los negros fueron ( y han sido) parte fundamental en la construcción de nuestra identidad nacional.

Hemos sido testigos de cómo las instituciones de Educación Superior promueven cursos destinados al estudio de la población negra o afrodescendiente como le llaman ahora (antes afromestizos, afromexicanos...) y como respuesta a ello, un sinnúmero de tesis han salido a la luz producto de las investigaciones para alcanzar títulos de licenciatura, maestría o doctorados. Más sin embargo (y aquí viene el pero) más de 50 años de estudio de la población negra y con mayor énfasis a partir de los 90's, no se ha incidido para que nuestros pueblos puedan ser visibilizados, mucho menos mejoren sus condiciones de vida.

Por otra parte, Las organizaciones sociales que ante la necesidad de impulsar el reconocimiento de los derechos del pueblo negro nacieron a partir de 1996, (MÉXICO NEGRO A.C., AFRICA A.C., PÚRPURA A.C.), ni las que se crearon antes y que si bien no es su objetivo primordial el reconocimiento de los derechos del pueblo negro, pues desarrollan actividades de tipo productivo y apoyo a las comunidades, si contemplan dentro de área de influencia a comunidades negras (EPOCA A.C., ECOSTA A.C.) , todas estas organizaciones no han podido consolidar un trabajo que lleve a la concientización de las bases para comprender la importancia y necesidad del reconocimiento y los beneficios que ello equipara.

Es innegable pues el trabajo que cada instancia realiza: las autoridades de comunidades con presencia negra, académicos,, organizaciones sociales, comités comunitarios, personas interesadas, estudiantes…..más sin embargo, estos esfuerzos se disipan o tienen poco eco, tenemos que a una sola voz creer que juntos podemos lograr más.
Como una medida para propiciar el acercamiento del Pueblo Negro de la Costa Chica de Oaxaca y Guerrero, con los textos y obras producto de las investigaciones de tesistas y estudiosos del tema de la africanía en México, (pues lamentablemente estos escritos muy pocas veces llega a la población estudiada), nuestra la creación en José María Morelos, Huazolotitlán, Oaxaca, de un CENTRO DE DOCUMENTACIÓN AFROMEXICANA (CENDA) que es muy probable estemos inaugurando para los primeros meses del 2011, en el marco del año internacional de los pueblos afrodescendientes establecido por la ONU.

El CENDA permitirá que también los estudiantes de la escuela preparatoria “José María Morelos y Pavón” de nuestra comunidad, quienes cursan en el tercer semestre la asignatura HISTORIA DE LA CULTURA AFROMESTIZA tengan las posibilidad de fortalecer sus conocimientos en esta materia con textos actuales de la literatura afrodescendiente tanto de México como de otros países.

Por lo que aprovechamos para INVITARLOS a donar libros, revistas, material en audio, video, folletos, obra pictórica…etc. Material que quedará bajo resguardo de AFRICA A.C. Contactar a los correos: colectivo_africa@hotmail.com y al i_reyes_larrea@hotmail.com.

Mientras tanto, me parece que es necesario prepararnos para arribar a un consenso nacional entre académicos, organizaciones de la sociedad civil que trabajan en pueblos negros, autoridades de municipios con presencia negra e interesados en el tema, para establecer una agenda que permita, con bases sólidas, sustentando nuestros planteamientos en los marcos legales que ha signado México a nivel internacional para cristalizar el reconocimiento constitucional de los derechos del pueblo negro en México.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Himno a las Escuelas Secundarias Generales


Ometepec, Guerrero. Septiembre del 2010.- Emotivo concurso sobre la interpretación del Himno a las Escuelas Secundarias Generales en el Estado, se llevó a cabo el jueves 29 del presente en las canchas de madera de la Unidad Deportiva, en esta ciudad.


Dicho evento fue convocado por la Zona XVII de escuelas secundarias generales en la Costa Chica; y cuyo supervisor es el profesor Fermín Sandoval Galindo. La sede y organización correspondió al Colegio “Almirante R. Carey Brenton” de Ometepec, del cual es director el licenciado Eliel Galindo Osorio.

La mesa de honor fue ocupada por los directores de las diferentes escuelas secundarias concursantes; y, el jurado calificador lo constituyeron personas expertas y muy ligadas al medio musical y cuyo veredicto fue de la aprobación y consenso general.

Este concurso dio inicio a las 9 de la mañana con los honores correspondientes a nuestra Enseña Patria, participando en él las siguientes escuelas: “Teófilo Olea y Leyva”, de Juchitán; Colegio “Almirante R. Carey Brenton”, de Ometepec; “Plan de Iguala”, de Acatepec; “Emiliano Zapata”, de Igualapa; Instituto ”Loma del Carmen”, de Cuajinicuilapa; “Lázaro Cárdenas”, de Cuajinicuilapa; “Pedro Moreno”, de Santa María; “Juan García Jiménez”, de Huehuetán; y “Josefa Ortiz de Domínguez”, de Huajintepec.


Correspondió la conducción del programa al Profr. Efrén Añorve Castro, titular de la cátedra de educación física de la institución sede; y apoyado por las maestras de inglés Bárbara y Betany Wood.

El desarrollo del evento fue muy bien ordenado y se sintió desde luego, el entusiasmo y algarabía de las porras que en todo momento no dejaron de apoyar a sus compañeros participantes.

El resultado del concurso después de la deliberación correspondiente por el jurado calificador, fue el siguiente:


PRIMER LUGAR: Escuela Secundaria “Josefa Ortiz de Domínguez”, de Huajintepec, Gro.


SEGUNDO LUGAR: Colegio “Almirante R. Carey Brenton”, de la cabecera municipal.


TERCER LUGAR: Escuela Secundaria “Plan de Iguala”, de Acatepec, Gro.

Desde estas páginas nos permitimos manifestar nuestro reconocimiento tanto a los organizadores, como al alumnado que participó en tan importante acto.

¡Felicidades..!


JAIME LÓPEZ JIMÉNEZ

sábado, 18 de septiembre de 2010

La América y la Reina de las Fiestas Patrias

"LA AMÉRICA", emblema patrio en la Costa Chica

JAIME LÓPEZ JIMÉNEZ


A la caída del Imperio de Maximiliano en el siglo XIX, la influencia de la personalidad del presidente Benito Juárez provocó en México una fuerte corriente popular, que buscaba rescatar y exaltar los valores indígenas a nivel internacional. De esta manera surgieron las figuras de Netzahualcóyotl, Cuitláhuac, Moctezuma y sobre todo Cuauhtémoc, como emblemas patrios que nos dieran identidad nacional.

En ese entonces y en algunas regiones de la República Mexicana, se dio por conmemorar la Independencia Nacional, teniendo como centro de atención a la “América”, prototipo de la mujer indígena que representaba a todos los pueblos americanos conquistados por los españoles y que al final alcanzaron su libertad.

La “América” ha sido personificada por una bella dama mestiza, alta y de cuerpo sensual, de negra y larga cabellera modelo de nuestras aborígenes. Su tocado es a base de bellas plumas de pavo real o avestruz; y su atuendo diseñado a base de réplicas y figuras prehispánicas. Sus muñecas atadas por cadenas que al grito de ¡Viva la Independencia..!, esa bella dama las rompía como símbolo de nuestra anhelada libertad.

En aquellos tiempos se realizaba el desfile o paseo por las principales calles de las cabeceras municipales, hasta llegar frente al palacio, donde se desarrollaba patriótico programa en el que se hacían honores a los héroes que nos dieron patria: Hidalgo, Allende, Aldama, Jiménez, Rayón, Abasolo, Morelos y otros tantos.

En el trayecto del desfile, la “América” ha sido acompañada por tres bellas damas de la localidad que les llaman “Las garantías”, cada una luciendo en su atuendo uno de los colores de nuestra Enseña Nacional; así también la participación de la danza de Los Apaches, El Macho Mula, La Tortuga, El Toro de Petate, Los Tlaminques y el Tigre, entre otras tantas.

La “América” en esas épocas, efectuaba el paseo tradicional sentada en su trono sobre una carreta de madera, jalada por una yunta de bueyes, ya que no existían vehículos de motor; y rodeada de la algarabía de chicos y grandes, que remataba con el metálico toque de la música de viento.

En el transcurso de los años y a principios del siglo pasado, los mestizos descendientes de criollos, para no sentirse mal, buscaron la manera de incorporar a este evento la figura de la Reina como representante de la Madre Patria, y como símbolo de la unión de dos razas; llamándola Reina de las Fiesta Patria.

Es así como cada año, en toda la Costa Chica y en varias partes de la República Mexicana, se llevan a cabo los festejos de la Independencia Nacional, con la presencia de “la América” y la “Reina” de las Fiestas Patrias, con sus respectivos carros alegóricos.

¡Que viva nuestra Independencia Nacional; y que Viva México..!

¡Hasta la próxima..!
-----
jailo38@yahoo.com.mx


martes, 31 de agosto de 2010

LA CRUZ DE BARANDA

NUEVO símbolo de identidad para Ometepec

JAIME LÓPEZ JIMÉNEZ
Nace un nuevo ícono o símbolo de identidad para Ometepec: La Cruz de Baranda. Esta cruz está situada al norte de la ciudad, a un lado del Boulevard José Agustín Ramírez; y en el cerro “El Chirimitero”, muy cerca de la capilla denominada Cruz Chiquita.

La idea y creación de esta obra, fue del doctor Martín Baranda López, persona muy conocida y apreciada en esta cabecera municipal y en la Costa Chica guerrerense.

El doctor Baranda manifiesta que la construcción de esa cruz no fue una manda o promesa alguna, más bien su intención fue impulsar la fe en la cristiandad, ahora que los valores espirituales de los jóvenes se están deteriorando.

La citada cruz tiene las siguientes características: Altura: 21 metros; ancho incluyendo los dos brazos: 11 metros; material: varillas y concreto; iluminación a base de reflectores y fanales especiales; piso del terreno: adoquín, con una superficie de un cuarto de hectárea; costo total: más de tres millones de pesos; comienzo de la obra: 27 de marzo del 2003; y se terminó el 24 de julio del 2007. A los pies de la monumental cruz, podemos leer el evangelio extraordinario que reza: “Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad”. El costo total de la obra lo financió el ya mencionado profesionista.

Es de agregar que las instalaciones de la Cruz sirven como centro de visitas, ya que por su ubicación se aprovecha como mirador para quienes desean contemplar lo largo y ancho la ciudad de Ometepec; principalmente para los aficionados a la fotografía.

Recorriendo nuestra memoria, el 24 de julio del 2007 se llevó a cabo la ceremonia donde el doctor Martín Baranda López y sus hijos Martín, Erick, Adriana y Jesús de apellidos Baranda Genchi, hicieron entrega formal y solemne de la monumental cruz, al pueblo de Ometepec, representado por las autoridades eclesiásticas Monseñor Felipe Aguirre Franco, Arzobispo de Acapulco; y Monseñor Rafael Cortés Gaspar, Párroco de la Iglesia de Santiago Apóstol de Ometepec, Guerrero.

Para tal efecto, se levantó el acta correspondiente para dar más solemnidad al evento, mismo que dio inicio a las 19.13 horas en la fecha antes señalada, y firmando además, el Subsecretario de Asuntos Religiosos en el Estado de Guerrero, licenciado Javier Bataz Benítez, representante personal de Gobernador del Estado, Zeferino Torreblanca Galindo; y en representación de la Comuna Municipal, lo hizo el ingeniero Francisco González López, Secretario Municipal.

En el acto inaugural, y bajo un torrencial aguacero, cortaron el tradicional listón Monseñor Aguirre Franco y el Dr. Baranda López. Al día siguiente y en la Iglesia de Santiago Apóstol, se llevó a cabo la ceremonia religiosa, en la que Mons. Felipe resaltó la actitud benevolente y generosa de la familia Baranda Genchi; y agregó: “Que esta cruz sea el signo de la misericordia de Dios, el signo del amor de Cristo y de su Iglesia; que al mirar la Cruz el pueblo de Ometepec recuerde que en la Cruz Cristo nos manifestó su amor, entregando su vida por nuestra salvación.”

Monseñor Rafael Cortés Gaspar, párroco de Ometepec, se sentía feliz con la participación de sus feligreses que fueron más de 400; y que a pesar de la fuerte lluvia, ahí estaban presentes escuchando la voz de su pastor.

Otro participante distinguido fue el sacerdote Silvino Moreno Rendón, quien el año de 1942, llegó como sacerdote vicario a Ometepec. Y según su relato, arribó a este lugar a iniciar su ministerio sacerdotal; y, ahora, a sus 96 años de dad y 65 como sacerdote, volvía a vivir la emoción y la alegría de estar en Ometepec.

Al concluir la ceremonia religiosa se elevó una oración por el eterno descanso del alma de la señora Reyna Genchi de Baranda, a quien se le recordó a los cuatro años de si fallecimiento.

Finalmente el doctor Baranda López, en compañía de sus hijos, reiteró su decisión de que esta cruz la entregaba al pueblo de Ometepec; y hacía la entrega solemne al Monseñor Aguirre Franco y Monseñor Cortés Gaspar, para que velaran por su asistencia espiritual. Y pidió el Dr. Baranda al pueblo ometepequense que cuidaran ese lugar sagrado, por que ahora era suyo.

¡Hasta la próxima..!
-----
jailo38yahoo.com.mx

lunes, 9 de agosto de 2010

FIESTA DE SANTIAGO APÓSTOL

Orígenes de esta Fiesta en Costa Chica


Festejos del Señor Santiago. Inicio de la cabalgata

JAIME LÓPEZ JIMÉNEZ

En el inicio de la conquista de México y desde el año de 1522, Pedro de Alvarado ocupa y somete a los pueblos de a la actual Costa Chica de Guerrero y Oaxaca, fundando la villa de San Luis sobre el pueblo de Acatlán, hoy San Luis Acatlán. Fundó también una villa de nombre Segura, sobre el pueblo de Jicayán, nombre que no tuvo arraigo y posteriormente se le denominó Jicayán de la Costa, muy cerca de Jamiltepec, Oaxaca.

Los españoles, en estas áreas colonizadas, se dedicaban a la explotación de minas de oro aprovechando los placeres y márgenes de sus amplios ríos; y cuando se agotó este mineral, cambiaron sus actividades para dedicarse a la ganadería.

En 1535, los colonos de Jicayán de la Costa se trasladan e instalan en Ometepec, buscando sus exuberantes pastizales tanto en la zona baja como en las partes altas y montañosas; y qué decir de sus veneros, arroyos y ríos; y por supuesto, la humedad de sus fértiles tierras. Le modifican el nombre por Santiago Ometepec, sin embargo a través de los años sigue llevando el nombre que le otorgaron los aztecas.

Las principales familias de españoles que se asentaron en Ometepec, fueron originarios de Asturias y Andalucía, de Apellidos Añorve, Castillo, Herrera, Guillén, Oliva, Polanco, Reguera, Sandoval, Utrilla, Valverde y Zamora entre otras. Ellos trajeron animales como el caballo de origen árabe, la vaca, cabra, gallina y el cerdo.

Ahora bien, esos españoles dentro de sus tradiciones, costumbres y fe religiosa, comenzaron a festejar a su manera, el Día de Santiago Apóstol como Santo Patrono de Ometepec, partiendo en caravana en sus briosos corceles de la iglesia principal al arroyo de Talapa. Hay que tomar en cuenta que fueron personas identificadas con el manejo, monta y arrendamiento de caballos de silla; sobre todo, aquellos caballos andaluces que ellos mismos trajeron a estas tierras recién conquistadas, como Pinotepea Nacional, Jamiltepec, Cuajinicuilapa, Azoyú, Cruz Grande, Ayutla, San Luis Acatlán y otras poblaciones más.

De lo anterior se desprende que la fiesta de Santiago Apóstol, no es de origen popular, pues no nació con los mestizos, indígenas o afromestizos; ni siquiera con los criollos, es una fiesta propia de la clase alta de la Colonia Española. Sin embargo con el tiempo, esta celebración se fue democratizando y difundiendo hasta las poblaciones más pequeñas de nuestra Costa Chica, como ahora la disfrutamos.

ORGANIZACIÓN ACTUAL DE LA FIESTA

Actualmente cada año, se nombra un comité que se encarga de la organización de los festejos, para el día 25 de julio que es el día del Santo Patrono; ese Comité de Festejos recibe y atiende a todos los visitantes tanto de la región como de Acapulco, ciudad de México, estado de Oaxaca y diversos lugares del país.

Entre otras funciones del Comité de Festejos ya citado, es dar la comida y bebida de manera gratuita a quienes asisten al acto, consistiendo el menú en tamales de guajolote o “carne cruda”, barbacoa, mole, estofado, arroz con leche y la popular “chicha”, que es un fermentado de maíz con panela o piloncillo y que también emborracha; y el convivio transcurre toda la tarde organizándose un baile popular, amenizado por los mejores conjuntos de la región y al cual asisten todos los grupos sociales.

El programa en el transcurso del día, consiste en una solemne misa para honrar al Santo Patrono, a la cual asisten “capitanes” y “capitanas”, que son parte del Comité, familiares, amistades y feligreses en general. Posteriormente se realiza una cabalgata de la iglesia o centro de la población, hasta el sitio destinado para este evento. Los lugareños salen a la calle principal para aplaudir a los participantes en el recorrido. Generalmente para culminar, en la noche se organiza un suntuoso baile que se ha hecho ya tradición en todas nuestras comunidades.

Esta fiesta es parte de las costumbres y tradiciones de todos los pueblos de la Costa Chica.

¡Hasta la Próxima..!
-----
jailo38@yahoo.com.mx






i